lunes, 22 de septiembre de 2014

MI BACTERIA Y YO

Hola. Me llamo Silvia, y tengo cistitis. Pues sí. Esa sería mi forma de presentarme en una reunión de "infectadas de orina anónimas"...bueno, en este foro, o en cualquier otro, porque es lo primero que se me viene a la boca cuando hablo con alguien.
Tres meses y medio.Tres meses y medio. Tres meses y medio.¡¡¡ TRES MESES Y MEDIO!!! luchando contra la klebsiella oxitoca, una bacteria pertinaz como la sequía e inasequible al desaliento que, aparte de amargarme la vida, he descubierto que a las mujeres nos une mucho...pero mucho, mucho.
Resulta que en estas laaaaaargas vigilias cargadas de dolor y desesperación, entraba en Internet buscando cualquier solución, ya que el bichito de los cojones se ha hecho resistente a todos los antibióticos que he tomado. Tecleaba en el buscador : solución-cistitis-infección- resistente- remedios caseros-klebsiella y no sé cuántas palabras más, y las combinaba de infinitas maneras en búsquedas infinitas con una fé infinita en encontrar ALGO que me permitiera volver a vivir como antes...feliz o infeliz, preocupada o confiada, estresada o aburrida...como fuera...pero SIN DOLORRRRR!!!
Pues bien, en esas búsquedas cibernéticas de madrugada, descubrí que el 95% de las cuarentonas/cuarentañeras han tenido, al menos una vez en su vida, un episodio de cistitis. Vaya, que al parecer es algo inherente a la esencia femenina. El modus operandi de la bacteria, que ya digo, en mi caso ha sido la klebsiella, pero que comparte podium con la E.coli, es siempre el mismo: en cuestión de segudos comienzas a sentir unas ganas terribles de ir al baño, vas pensando que tu vejiga va a descargar litros y litros de líquido...y..¡sorpresa!...cae una mísera gotita mientras, algo parecido a una gillette, te va rajando la uretra. Pero claro, el horror no ha hecho más que comenzar, porque este bonito episodio vuelve a torturarte cada vez que entras en el aseo. Si tienes la inmensísima suerte de dar con un farmacéutico que te venda los dos sobrecitos de Monurol sin receta, te ha tocado la lotería, porque ese espantoso dolor que no te deja ni andar, ni hablar, ni respirar, cesará en unas horas. Pero claro, con esta "ley seca" de los antibióticos, resulta más fácil conseguir 5 gramos de heroína que el Monurol. Y eso que te has arrastrado por el suelo de la farmacia, puesto de rodillas, llorado e implorado que te vendiera la fosfomicina a cualquier precio...pero no. No hay manera. El 95% de los farmacéuticos, esa raza superior que lucha por erradicar del mundo a los ciudadanos que hacen mal uso de los antibióticos, te dicen (como si tú no lo supieras), que necesitas receta, que la cosa es muy sencilla; pedir hora con tu médico de cabecera, hacerte un cultivo de orina, y esperar el resultado para ver qué bichito tienes ahí abajo jodiéndote la vida. Y al otro lado del mostrador tú te vas haciendo pequeñita, pequeñita, y te sientes regañada como si te hubieran pillado falsificando las notas del colegio. Encima!
De nada sirve que le digas que no pides Monurol por vicio, sino por  necesidad...y que no te dan hora con tu médico hasta pasado mañana... y que no puedes irte a urgencias cuatro horas porque alguien tiene que quedarse con los niños...y que sí, que ya te harás el cultivo cuando termines el Monurol, pero que NECESITAS LA FOSFOMICINAAAAAAAAAA!!!!!!...
Así que, recoges la dignidad que has tirado por el suelo de la farmacia, y te vas a otra. JA!...y resulta que en las dos siguientes igual te pasa lo mismo, pero que hay una cuarta en la que compruebas que Dios existe porque, sin más ni más, ese farmacéutico al que regalarías en ese momento hasta las escrituras de tu casa, te dice..."pobre...qué mal lo tienes que estar pasando...ya sabes que necesitas receta, pero bueno, llévate el Monurol, traeme la receta cuando puedas y no olvides hacerte el urocultivo dentro de unos días". 
Pues bien, miles de mujeres en todo el mundo viven a diario este episodio tan habitual, tan costumbrista, tan cotidiano.
Me sorprendió descubrir en los foros que TODAS, pero TODAS-TODAS las que hemos sufrido alguna vez cistitits, pasamos por lo mismo...en Argentina, Londres, México...siempre es igual...primero un dolor que en mi caso ha superado al de mis tres partos...y después la desesperación de no disponer de una solución rápida que te alivie.
El caso es que después de TRES MESES Y MEDIO con infección de orina, mi uróloga está estudiando qué antibiótico de uso hospitalario puede acabar con esta pesadilla. Ni las pastillas de arándanos, ni los lavados bicarbonatados con hojas de nogal, ni la ingesta de 3 litros diarios de agua (por cierto, odio el agua), ni esos vinitos blancos sacrificados este verano en Cádiz han servido de nada. De nada.
Y además no me puedo quejar. Así de claro. No soy ninguna descerebrada. Sé que una cistitis será dentro de un tiempo algo anecdótico, un capítulo más de mi vida, que de ésto no voy a morir y que en estos momentos millones de personas están luchando contra enfermedades realmente serias, dolorosas, traumáticas, y en el peor de los casos sin solución.
Pero como mi coach dice, todo pasa por algo...de todo se aprende...y vaya si he aprendido!...no sé cuándo me curaré, pero pongo a Dios por testigo que cuando haya vencido a la bacteria, todos los días de mi vida intentaré recordar lo afortunado que es uno cuando tiene salud. Hay que ver qué necios somos, coño.

martes, 7 de enero de 2014

AQUELARRE CIBERNÉTICO

Cuarentonas/cuarentañeras/cuarentones/cuarentañeros...ayer recibí el enésimo guasap viral de estas navidades sobre la amistad femenina. Y sí, supongo que la culpa es de la ovulación, pero es que NO PUEDO EVITAR EMOCIONARME cuando leo esos textos tan cursis. Siiii...ya sé que son virales, que NO los escribe nadie que me conozca, que NO están inspirados en mí, que NINGUNA de mis amigas tiene ni tiempo ni ganas de parir frases tan profundas y lanzarlas a la red. NOOOOO. Lo sé. Nunca, nunca, NUUUUUUNCA harían algo tan hortera... ¡Por muy grande que fuera la cogorza! Peeeeeero...me los mandan. Y me entra un ego insoportable por todo el  cuerpo cuando el guasap de turno termina con esa frase tan exclusiva que dice: "no cortes la cadena y manda este mensaje a una mujer que dé significado a tu vida"...o bien: "no cortes la cadena y envía este mensaje a una mujer que consideres única"...o "no cortes la cadena y envía este mensaje a una mujer a la que quieras, sea maravillosa, admires, adores, necesites, etcétera, etcétera, etcétera... ¿Ésto pasa entre los tíos?...mmmmm...me temo que NI-DE-CO-ÑA. No me imagino ni a mi marido, ni mis hijos, ni a mi padre, ni a mis amigos, ni a mi cuñado, ni a mis sobrinos, ni a mi jefe, ni a mi monitor de padel, ni al carnicero, ni a mi vecino, ni a los obreros que me reformaron el baño recibiendo un guasap de este corte. No. NI-DE-CO-ÑA.
Como os contaba, el último que recibí fue ayer. Me lo mandó mi tía; una máquina de mujer. Ha descubierto Internet, Candy Crush, Apalabrados y Facebook a los 75 años y ella y el Ipad son todo uno. Lo mejor de todo es que, con ésto de las redes sociales y los "peligros que acechan al otro lado", sus nietos le han tenido que dar un pequeño briefing para que se abstenga de colgar fotos personales en su perfil de FB si antes no lo blinda con mil filtros de seguridad. Vaya faena. Porque con tanto filtro, al final solo tienen acceso a ese "peligroso material" su hermana y tres amigas más. Con lo que a ella le costó subir la foto de su fideuá del domingo! Pues bien, fue mi tía quien me mandó el guasap que muchas de vosotras ya habréis recibido/compartido y que empezaba diciendo "Querido Universo, cuida mucho a esta mujer que está leyendo ésto porque es mi amiga, es hermosa, fuerte y la quiero mucho..."...y terminaba con un "pásale ésto a 7 mujeres que quieras y hoy sucederá algo feliz...no cortes la cadena!...MALDICIÓN!!!!!. Otra cadena de la que podría depender que HOY fuera ese día en el que te puede pasar...vete-tú-a-saber-qué...pero que, por si las moscas, decides compartir con las otras 6 pobres amigas que se verán inexorablemente avocadas a participar en esta cadena femenina de mensajes profundos y tiernos. Porque, otra cosa no, pero tiempo te quitan. ¡vaya que sí! Primero descartas a las diez amigas a las que remitiste el último guasap sobre la exaltación de la amistad. Luego, eliges cuidadosamente entre tus contactos todas aquellas que vayan a apreciarlo como deben ( osea, que no corten la cadena). Después, caes en la cuenta de que alguna de ellas estará con la ovulación "en todo lo alto" y podría amenazar con contestarte un "jo, tía, qué ilusión me ha hecho. Tienes razón. Yo también te echo de menos .Tenemos que quedar esta semana..."y un sinfín de emoticonos incomprensibles que harían palidecer de envidia al jeroglífico egipcio más encriptado. Total, que ésa y dos más, descartadas. A ver, a veeeer...a quién puedo incluir en la "cadena-importantísima-del-día-super-feliz"...Repaso una y otra vez los contactos del teléfono y de repente caigo en mi ex compañera de padel a la que no veo desde hace dos años y de la que por supuesto no me he vuelto a acordar hasta hoy. Y zas!, la incluyo en la cadena, entre otras cosas porque la falta de confianza evitará que me mande a tomar viento como haría alguna de mis íntimas amigas.
 
Lo dicho, que entre leer los larguiiiiiiiiisimos textos, decicidir si rompes la cadena o no (con los peligros que ésto conlleva, claro), elegir diez "víctimas" y empezar a darle al comando de seleccionar-compartir-enviar, pues eso, que se te van diez minutitos largos...por lo menos. Y eso, contando con que todo vaya bien. Porque como seas como yo, lo fácil es que cometas un error y acabes mandándole el mensaje de la cadena-importantísima-del-día-super-feliz a esa mamá del cole tan asquerosamente perfecta a la que no soportas y de la que ya has hablado pestes en algún chat privado...porque ¡hay que ver lo que les une a dos mujeres criticar a una tercera! Lo que más.
Pero sin duda el guasap más brutal lo recibí el día de Nochebuena. Las protagonistas son una madre y su hija; están tomando un té hablando de lo humano y lo divino, y ésto es lo que le dice la madre a la niña: (solo transcribiré algunos párrafos):

"...nunca te olvides de tus amigas. Serán cada vez más importantes con el paso del tiempo. Por mucho que ames a tu marido e hijos, siempre las necesitarás. Acuérdate, cuando hablo de tus amigas me refiero a TODAS  las mujeres que estén ligadas a ti. Las necesitarás. Las mujeres siempre nos necesitamos..."
Y la hija, 40 años después, escribe lo siguiente: "...he cumplido 40 años y ésto es lo que he aprendido: El tiempo pasa.
Las distancias separan.
Los hijos crecen.
Los trabajos van y vienen.
La pasión disminuye.
Los hombres no siempre hacen lo que se supone que deberían hacer.
El corazón se rompe.
Los padres se mueren.
Los colegas olvidan los favores recibidos.
PERO...tus amigas siempre están ahí...independientemente del tiempo y los kilómetros que haya entre vosotras.Una amiga nunca está demasiado lejos para llegar cuando la necesitas. Cuando tengas que caminar por una valle solitario, las mujeres de tu vida estarán ahí, dándote ánimos, empujándote, y caminarán a tu lado. Amigas, hijas,abuelas, madres, hermanas, suegras, nueras, cuñadas, nietas, tías, primas y sobrinas....todas te acompañan....

...Pasa este mensaje a todas las mujeres que contribuyen a dar más significado a tu vida. Yo acabo de hacerlo. Te quiero amiga."

TOMA YA!!!!...PEASSSSO GUASAP!!!! PEASSSSO CADENA!!!!!...Total, que yo lo recibo, me emociono muchísimo, me comen las endorfinas, me siento la mujer más privilegiada del planeta por ser una de las destinatarias del mensaje, y sin pensármelo dos veces empiezo a reenviárselo compulsivamente A TODAS MIS CHICAS(seleccionar-compartir-enviar-seleccionar-compartir-enviar). Y por qué? Muy sencillo. Porque es la excusa perfecta para decir un montón de cosas que nunca dices; cosas tan sencillas como "te quiero/perdona por no haberte llamado en las últimas semanas/ me acuerdo de ti más de lo que parece/ me siento una super privilegiada por ser  tu amiga/feliz Navidad/"...sin embargo, paparapetadas en el anonimato de este texto, parece que no nos cuesta tanto decirlo. Y es una pena. En fin. Así somos las mujeres; intensas, muuuy intensas...y sobre todo, mucho más divertidas. Porque no seré yo quien se ponga ninguna camiseta feminista, pero las cosas como son. ¡No saben los hombres lo que se pierden con estos momentazos hormonales!
Lo dicho, que estos guasaps serán muy horteras...pero a mi me encantan.Y me encanta que TODAS LAS MUJERES DE MI VIDA  piensen en mi de vez en cuando, y que quieran compartir conmigo algo bonito, y que sepan que me moriré de gusto cuando me hagan la putada de incluirme en una cadena que te da la oportunidad de convertir el día más cotidiano en el más especial de tu vida con sólo un guasap. Me encanta. Me encantan los aquelarres cibernéticos.

viernes, 7 de junio de 2013

LA FELICIDAD A LOS 40

Queridas cuarentonas/cuarentañeras/cuarentones/cuarentañeros, me declaro MUY fan de la campaña publicitaria de Envialia...que diría un tuitero. Vaya por delante que no me llevo un céntimo de comisión, pero no me resisto a dedicarle este post. El motivo: me hace sonreír. Y eso no está pagado. A ver, que arrancarme una sonrisa a mi es lo más fácil del mundo. Pero cuando lo hace "un desconocido" y de forma "gratuíta" (aquí, por favor, obviad el trasfondo económico publicitario), me revoluciona las endorfinas.
La primera vez que leí uno de sus mensajes fue en medio de un atascazo en la M-40....La situación, pues nada que no hayáis vivido: marabunta de coches, velocidad de crucero "10-metros-minuto", los ojos aún hinchados como huevos duros, el coco leeento...muuy leento...y un sinfín de pensamientos de esos que a las siete de la mañana hacen que te replantees en qué punto de tu vida te has equivocado para estar allí; procesionando y con la mala leche pugnando por salir de tu esófago como un géiser. Pues eso. Y de repente, delante de mí, un furgonetón en el que leo: "UN ATASCO ES UN BUEN LUGAR PARA HACER AMIGOS". Ja!..O mejor dicho...JAJAJAJAJAAAAAAAAAAA!!!...Sencillamente, perfecto. Me encantó...y me dejó la sonrisa puesta durante un par de kilómetros...no más, claro, porque yo soy como soy, y mis mantras duran lo que duran.

El caso es que estos mensajes que tatúan de optimismo las furgonetas han aumentado y yo he desarrollado una especie de obsesión por ellos. Me fascina estar parada en un semáforo y de repente leer :

  • NO ESTÁS GORDO...ESTÁS HERMOSO
  • SI ALGO PUEDE SALIR BIEN, SALDRÁ
  • EL VASO ESTÁ MEDIO LLENO
  • MAÑANA MÁS, Y MÁS Y MÁS (éste es mi favorito)
  • NUESTRO DÍA FAVORITO DE LA SEMANA ES HOY
  • LO MEJOR ESTÁ AÚN POR LLEGAR
  • DESPUÉS DE LA TORMENTA, SIEMPRE SALE EL SOL
  • MAÑANA NO SE TE COLARÁ NADIE EN LA COLA DEL PAN (otro de mis top)
  • NO TE HACES MÁS VIEJO, TE HACES MÁS SABIO
  • HAY DOS CLASES DE DÍAS...BUENOS Y MEJORES
Ya os decía que arrancarme a mí una sonrisa es lo más fácil del mundo....o eso, o que soy  muy simplona...o que, como diría mi madre,  yo llevo la felicidad en mi ADN. Lo juro. Tengo la extraña habilidad de exprimir cualquier momento y degustarlo hasta el clímax siendo consciente de que en ese momento soy feliz. O dicho de otro modo: la gente es feliz a posteriori, nunca en presente. Pero yo sí. Yo tengo la inmesa suerte de saber cuándo "toco" el cielo con los dedos. Y entonces suelto en voz alta: "¡pero c... qué bien estoy!". Y me da igual quién lo oiga. Mi familia está acostumbrada. Mis amigos, ni os cuento. Claro, que esa es una cara de la moneda. La otra (es decir, mi cruz) ya no mola tanto, y es que nunca acepto que lo bueno acabe. NO-NO-Y NO!!!..Qué poco me resigno!!!...sí, es muy pueril, pero ya me flagelo yo solita...Bueno, a lo que iba...que el otro día, parada tras una furgoneta de Envialia y abducida por el mensaje "de la cola del pan" pensé: caray, si estos mensajes lograsen provocar en...qué sé yo...40 personas más, el mismo buen rollo que me genera a mí...el creativo responsable de la idea merece el Príncipe de Asturias! (me refiero al premio, claro, no al heredero).
En fin...será la edad, la pre-menopausia, los cambios que ha habido en mi vida en los últimos meses, la operación de mi padre, la partida inminente de mi hijo mayor a USA, el biomagnetismo (ya os contaré si me funciona o no), la primavera, el buen trabajo de mi coach...yo qué sé...pero cada vez estoy más convencida de que la felicidad es una elección

A ver, que no es que yo me plante en Mercadona  y empiece a regalarle "tequieros" a diestro y siniestro, pero confieso que cada vez me cuesta menos decirlo...y funciona. En serio. Según mi coach es un ejercicio que hay que practicar todos los días;
1.Te llenas de buen rollo
2.Compartes ese buen rollo (síii...también con esa a la que odias)
3.Confías en que la onda expansiva buenrollista te alcance de nuevo
4.Y tachán!!!...compruebas que funciona. Lo juro

Básicamente se trata de interiorizar el mantra de "mente positiva". Al principio cuesta muchísimo concentrarse porque es dificil dejar la mente en reposo...pero es cuestión "de músculo"...poco a poco va saliendo solo...
 Lo dicho, será la edad...¡o que odio perder el tiempo!...sobre todo después de comprobar que hoy tengo 43 años y "ayer" tenía 24...
Así que, imbuída de esta doctrina tan hippy/optimista/...y quién sabe si pasajera, os dejo una frasecilla que intento incorporar a mis ejercicios diarios de buenrollismo:

Hoy no sabía qué ponerme...y me he puesto una sonrisa!

  • Postdata: cuando me ponga insoportable con la ovulación, recordadme que me lea este post unas cuantas veces

  • Otro postdata: El término "buenrollismo" no está admitido por la RAE, pero el "palabro" me encanta y la Frikipedia define al "buenrollista" como "tribu urbana y rural peligrosísima cuyo mayor distintivo en creer en el Buen Rollo Universal". Me encanta.

sábado, 16 de marzo de 2013

EL DON DE DRAPER

Queridas cuarentonas...cuarentañeras...y... ¡cuarentones!...sí, sí...cua-ren-to-nes. Por supuesto que sois bienvenidos. Especialmente si vuestros comentarios me siguen produciendo esa contínua hemorragia de endorfinas que tanto ha disparado mi autoestima en las últimas semanas. Después de publicar el post sobre el "Día de la Mujer Trabajadora", me llovieron  las respuestas de algunos varones airados que "por-su-pues-to-sa-bí-an-si-en-su-des-pen-sa-ha-bí-a-le-che (léase con tonillo castizo, que tiene más gracia). En serio...millones de gracias.¡Me encanta! Me encanta que os toméis la molestia de escribir vuestros comentarios...y más aún que seáis más de dos y tres lo que os despertéis en mitad de la noche asfixiados por la angustia de no saber si hay o no leche para el desayuno. Buena señal, sí señor.
Y dicho ésto, al lío. Bueno, no. Un inciso;  sabéis que no soy una bloguera activa (inevitables las connotaciones sexuales del término activa, sí, pero es lo que hay). Así que lo dejamos en "poco constante". Os recuerdo que no me gusta publicar por publicar, y que sólo lo hago si de verdad tengo claro qué quiero compartir. Me da igual que sea un desmaquillante, que una página web, que una serie de televisión. Y eso es precisamente lo que me ha ocurrido hoy; que el duende de la inspiración (yo no tengo musa) me ha dado un tirón de pelo para recordarme que Don vuelve. Ainnnnssssss...Don Draper!...el personaje de Mad Men que más tertulias post-cena ha protagonizado en mis encendidísimas discusiones con amigos. Os prometo  que en 19 Sushi Bar aún siguen buscando un pendiente mío que salió disparado (sabe Dios a qué velocidad) cuando en el fragor de la batalla dialéctica acerca de Don, reforcé mi perorata con esos aspavientos míos que tanto me delatan después de una botella de vino. 
Y es que Draper tiene un don; como espectadoras, nos encandila...como mujeres, nos repele. Y creo haber hallado el porqué de esta contradicción tan exasperante. Ojo,que a esta conclusión que ahora os voy a desmenuzar no he llegado yo solita, sino a través de las muchísimas conversaciones que he mantenido ( algunas más airadas que otras, claro) , sobre la figura que representa el guapérrimo John Hamm. Pero es que Don es así. NOS ENCIENDE. A todos y a todas. Literalmente. En todos los sentidos. Cuesta lo mismo defenderle que ponerle a parir. Es el rey de la contradicción. O mejor dicho; es quien mejor saca a relucir NUESTRAS contradicciones.
 Me explico; en la primera temporada de Mad Men conocimos a un tipo aparentemente perfecto: espectacular, sexy, inteligente, seductor, ingenioso...uffff....tan, tan, tan perfecto, que dolía. ...porque hay que ver qué bien fuma, qué bien se emborracha, qué bien lidera las reuniones en la agencia de publicidad, qué bien se tira a sus amantes, qué bien le pone los cuernos a Betty....espera, espera, ¿cóoomoooo?¿qué acabo de decir? ...entonces...¿cómo es la cosa?...¿somos capaces de disculpar en la serie lo que no consentiríamos en nuestra vida real? Pues...después de esas larguíiiiisimas y acaloradísimas discusiones, mi conclusión es: SÍ. En otras palabras...nuestro cinismo no tiene límites. O sea, que si lo hace Don, mola...total...es una peli...total...con lo bueno que está...total...si su mujer no se entera y ojos que no ven...total...mientras no me lo haga a mi...total...¿total, qué?...¡total, nada!. Vamos, que por el carril de subida circula la moral, y por el de bajada, Don Draper.
Pues bien, de todas mis amigas, la peor he sido yo. Sin duda. Así que, arrodillada y con el látigo de siete colas en la mano, entono el mea culpa:
Me acuso de haber disfrutado hasta el éxtasis viendo a Don Draper con cada una de sus amantes...
de haber sonreído cuando se bebía a culo dos Martinis para desayunar...
de haber disculpado sus comentarios machistas...
de haber justificado su despotismo...
Sí...todo eso y mucho más, peeeeero...la cara B del disco suena de otra manera; y es que, cuando en la quinta temporada Draper se convirtió en un marido fiel que ya ni miraba a los pivonazos que se le ponían a tiro, la cosa perdía "colorinchi". Así de crudo. Y en eso sí estábamos todas/os de acuerdo...nos pone muuuuucho más el "Don malote" que el "Don bueno". Os lo decía: pura contradicción. Y de ahí que nuestras disquisiciones sobre Draper terminasen como el rosario de la aurora; y eso que el guión siempre era el mismo, pero acabábamos cayendo en los mismos errores; todo empezaba con una frase tan simple como "¿habéis visto el capítulo de esta semana de Mad Men?...seguía con una "oda colectiva" a Draper...que si no hay tío más guapo en el planeta, que si es EL HOMBRE con mayúsculas, que si vaya cabronazo está hecho, que es normal que le ponga los cuernos a la sosa de Betty....bla bla bla...pero inexorablemente, minutos después, la conversación viraba hacia comentarios tipo "bueno, a mi me encanta, pero jamás de los jamases le querría como marido"...o "yo tengo un jefe así y le mando a tomar por c..." Entonces...¿en qué quedamos?...¿no será que todos llevamos un voayeur dentro y disfrutamos observando lo peor de los demás desde nuestro escondite?
Sea como fuere aquí estoy, como loca, arañando la mesa y contando los días que faltan para que se estrene la sexta temporada de Mad Men, que no alimentará mi alma (tendré que fustigarme mucho más), pero sí mi espíritu.
Además, ¡cuán agradecidas a Draper le estamos mis amigas y yo!...Ya echaba de menos esa terapia femenina que compartimos a gritos cuando nos venimos arriba hablando de Don en medio de un restaurante....y es que Don...es mucho Don.

jueves, 28 de febrero de 2013

¿EL DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA? JA!

Cuarentonas/cuarentañeras; resulta extraño ésto de escribir con cierta disciplina; no siempre me apetece...no siempre resulto ingeniosa...y además soy exigente hasta el dolor ...no siempre tengo cosas que compartir...y lo peor...aún  no he logrado librarme de esa AUTOCENSURA que me impide escribir con total libertad lo que quiero, porque a veces siento sobre mi hombro derecho el peso de mi madre, mi padre, mi tía, mi jefe, mi asistenta,  mi vecina, el chino de la tienda o mis hijos. Ayyyy cómo pesan!! Caray!!! ¿Cómo lo hace Almudena Grandes para hablar de sexo cuando sabe que el polvazo que está describiendo a golpe de saliva y piel lo van a leer sus padres...o las mamás del cole...o el portero de su casa? Yo creo que hay que, o tener un par de c... , o haber seguido terapia para escribir sin miedo...sin miedo a las críticas, claro, porque para qué os voy a engañar...no me apetece ni-mi-ji-ta tener que aguantar el tipo el lunes a la puerta del cole sabiéndome observada/cuestionada/criticada por las mamás de los amigos de mis hijos. NO. NO.NO
¡Y hay que ver la de cosas que contaría!...peeeeero...tal y como diría mi amiga Icíar, tengo que desprenderme de los kilos y kilos de piedras que lastran mi mochila de los miedos. Y en ello estoy..en fin,  poco a poco..
La cosa es que no me apetece publicar por publicar...y si he tardado una semana en hacerlo era porque no tenía nada interesante que contaros. ¡Pero hoy SÍ! Hoy tenía claro cuál debía ser mi post. Es más, necesitaba escribir sobre ello porque si no...¡explosiono! (síiii...explosiono, porque el verbo explotar , dice la RAE, nada tiene que ver  con la manifestación violenta de un sentimiento hasta ese momento reprimido...).
El motivo de mi enfado es el "Día de la Mujer Trabajadora". ARGHHHH!...espera, espera...que necesito un traguito para empujar las palabras. ¿Cómo que "DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA"? .Pues eso, que me remango y ahí voy.
De todas las fechas del calendario ésta es la que me produce más repelús. ¿Hay una "celebración" más absurda y demagógica?...¿cómo es que un día al año hay que reflexionar  sobre el papel femenino en la sociedad actual, los retos de la mujer, políticas en materia de igualdad, bla, bla, bla....¿para qué?...¿de qué sirve un diagnóstico sin tratamiento?
Yo empecé a trabajar a los 18 años. Hoy tengo 43. O sea, que llevo 25 añitos en activo, todo un lujo. Una superviviente, vaya, porque he tenido la inmensa suerte de haber estado solo una vez en paro, y fue por decisión propia. Nadie me echó. Me fui yo solita. Por cierto, ¿sabéis por qué lo hice?...porque mi trabajo me impedía ver a mi hijo más que de madrugada cuando se despertaba (¡qué noches me dio Mateo!) o en el biberón de las 7,00 A.M. Después, el niño se quedaba en manos de super Narcisa, una especie de ángel caído del cielo ecuatoriano que, literalmente, crió a mi hijo durante dos años.
¡Qué contradictorio resultaba todo aquello!...después de años y años estudiando para ser la mejor... para, como decían mis padres, ser una tía independiente y alcanzar cualquier meta que me fijase, allí estaba yo...en paro y deshaciéndome en explicaciones para que mi familia y amigos entendiesen el porqué de aquella decisión. Y no, nadie lo entendió.
Profesionalmente había logrado despuntar a pesar de lo jovencísima que era. Porque otra cosa no, pero yo siempre he vivido a 2.000 por hora...estaba donde quería estar, ganaba un super sueldo y mi trabajo me hacía feliz. Pero, ironías de la vida...tuve que dejar todo aquello por lo que siempre había luchado. Todo era mentira. Te educan para ser algo, te convences de ello, luchas por conseguirlo, y de repente es imposible si tienes un hijo...¿por qué? No debería ser así, claro que no, pero eso de la conciliación de la vida familiar y profesional...JA!...otro traguito para bajarla.
Millones de mujeres se plantean cada día qué coño hacen todo el día fuera de casa ganando una miseria si tienen que darle la mitad de su sueldo a una desconocida para que cuide a su hijo....porque NOOOO...no todas hemos tenido la suerte de contar con los abuelos. NO. Las mujeres de mi generación hemos entrado en la treintena con el movil colgado del cuello por si en mitad de la "super reunión" recibíamos ese fatídico SMS:"39º"..."joder...la fiebre del niño que no baja y yo sin poder abandonar la reunión". ¡Porque no!..¡porque soy una súuuuper mujer! ¡una suuuuper trabajadora eficiente y suuuuper profesional!...porque NO quiero que mis jefes (todos ellos hombres) piensen que es un error contratar a una mujer/madre, porque lo tengo todo controlado, porque seguro que me da tiempo a salir zumbando, coger al niño y llevarlo a Urgencias...y de paso busco una farmacia de 24 horas y comprar pañales...(ojo, que hace 15 años no había una farmacia en cada manzana, como ahora).
Y mientras tu cabeza va a mil por hora intentando encajar el tetris, tú sigues ahí, en la super reunión, porque nada de salir corriendo...no, no, no...eso ya lo hiciste la semana pasada y tuviste que aguantar los caretos de tus jefes . Y lo peor, sus comentarios:" ¿otra vez tienes al niño malo?...¡caray, pues qué flojo te ha salido, no?"...o..."si yo sé lo que es tener hijos, pero chica, que día sí y día también tengas que salir corriendo..."(y eso que eran las 9 de la noche, pero en fin)...
Total, que haciendo de tripas corazón y arrastrando una losa de vergüenza de 5 toneladas abandonas la reunión deshaciéndote en disculpas, te lanzas a la carretera a 180 Km/h mientras suplicas por el movil a Narcisa que aguante un poco más, que ya llegas, que la debes la vida tres veces y por supuesto un aumento de sueldo. Después de un atasco en la M-40 de los de antaño llegas a casa con el corazón en la boca, coges al niño, le tiras como una pelota de baloncesto a la Maxi Cosi, le llevas a Urgencias y cuando el pediatra te pregunta cómo ha sido la evolución del peque durante el día y le gritas: NO LO SÉÉÉÉÉÉÉÉÉÉ´!!!!!...revisas tus SMS y le reportas los informes de Narcisa:

SMS 9,30: fiebre 38,5
SMS 12,00: sigue igual
SMS 14,00: "parese que bajó"
SMS 16,00: sigue sin querer comer
SMS 17.00: acaba de vomitar
SMS 20:00: 38,5º
SMS 21,00: 39º

En fin, que cuando llegas a casa con el niño ardiendo como una tea y tú con los tacones torcidos y la coleta encima de una oreja, mierda, te das cuenta de que tampoco hoy has podido hacer la compra. Y no hay leche para desayunar (si encontráis a algún hombre que sepa si hay leche en la despensa, clonadlo). Y te preguntas...¿en qué punto de mi vida me equivoqué? Pero claro, lo mejor es cuando te llama tu madre y te pregunta que qué tal el día...QUE QUÉ TAL EL DÍAAAAA??? JA!!! Y cuando arrastrando las palabras le explicas muuuy someramente cómo has sobrevivido al miércoles, te suelta: "pues hija, deja de trabajar, porque lo primero es lo primero y no has tenido un hijo para que lo cuide otra". Cóooomooooo????...y entonces a tí se te pasa toda tu vida por la cabeza a la velocidad del rayo, como al parecer ocurre durante el último minuto de las personas antes de morir...y te ves de pequeña estudiando como una loca, luchando por ese maldito sobresaliente, soñando con convertirte en una profesional brillante e independiente, consiguiendo ese trabajo, ascendiendo, triunfando...y PLAF!!...la carroza se convierte en calabaza.
Decidí irme al paro meses después de que aquel fatídico miércoles se repitiera tres veces por semana. Sí, ya sé lo que muchas estáis pensando ahora mismo, y tenéis razón...lo hice porque pude...y siempre he sido consciente de lo privilegadísima que fui por por poder hacer tal cosa...
Lo curioso es que, a pesar del tiempo transcurrido, las cosas no han cambiado mucho...en todos estos años me he hartado de ver cómo brillantes compañeras de trabajo renunciaban a su carrera para seguir caminando sobre el alambre que une casa y oficina. ¡Claro que nunca llegaron a ganar lo que sus compañeros varones! ¡claro que tenían ambiciones! ¡Y claro que fueron educadas para triunfar!...pero en España seguimos sin saber qué es eso de la conciliación laboral y familiar. Y por si fuera poco, ahora, además la crisis.
En los últimos meses algunas de las mejores profesionales que conozco han perdido su trabajo. Y no, no son felices. Saben que a sus cuarenta y tantos la recolocación huele a quimera. ¿Y sabéis lo peor?...que encima tienen que soportar comentarios de esta guisa: "mujer, pero si a tu edad estás mejor en casa que en ninguna otra parte", "anda, aprovecha y dedícate a tus hijos", o "hija, qué suerte, ahora tienes tiempo para hacer Pilates!". UFFFF....sí, hay que contar hasta cien para no "explosionar"....Y aún así, el 8 de marzo volveremos a escuchar que el 65% de las universitarias son mujeres, que las chicas salen más formadas pero consiguen peores empleos, que seguimos ganando un 20% menos que los hombres y que el 80% de las tareas familiares recaen sobre la mujer.


¿Y decís que el 8 de marzo se celebra...qué cosa?

P.D: Después de un año en paro volví a trabajar y me reproduje dos veces más.





*explosionar (RAE):a) especialmente en artillería, minería y otras disciplinas afines, provocar una explosión
                                 b)hacer explosión


*explotar:                 a) extraer de las minas las riquezas que contienen
                                 b)sacar utilidad de un negocio o industria en provecho propio
                                 c) Utilizar en provecho propio, por lo general de un modo abusivo, las cualidades o sentimientos de una persona, de un suceso o de una circunstancia  cualquiera
       











viernes, 15 de febrero de 2013

¡EL DESMAQUILLANTE PERFECTO EXISTE!

Queridas cuarentonas/cuarentañeras, hacía mucho que no colgaba un post de belleza y ya toca. Hoy os voy a hablar de uno de mis productos fetiche; se llama "Take de day off" (sugerente propuesta), y creedme,  es el desmaquillante perfecto. Pero ojo, que yo os voy a hablar del bálsamo, porque Clinique comercializa otros productos de limpieza facial de la misma línea que nada tienen que ver con éste.



 Os cuento; cuando abrís la caja, os encontráis una pasta de textura similar a la vaselina. ¡Tranquilas!. Es normal que lo primero que penséis sea "he tirado 35 euros a la basura" ( euro arriba / euro abajo), pero nada más lejos de la realidad. Cuando te dispones a probarlo, ¡descubres que no hay instrucciones!...lo más parecido que encuentras es una especie de folleto liliputiense adherido a la base de la caja que si consigues a) desplegar y b) leer, tampoco te aportará mucha información. Pero tranquiiiiiilas, que este cuento tiene final feliz.Yo tuve la suerte de probarlo siguiendo las recomendaciones de @milagritosmakup, que además de aguantarme todas las tardes de la semana mientras me maquilla, lo sabe todo-todito sobre productos de belleza y cosmética.
Pues bien, a pesar de que en Internet explican que lo más efectivo es impregnar un algodón y pasarlo por la cara, yo os aconsejo un método mucho más limpio y sobre todo más economico porque apenas desperdicias producto. A ello: cogéis con las yemas de los dedos una pequeñísima cantidad. De verdad que cunde muchísimo. Después os frotaís los ojos con la pasta, y cuando estéis como el "Joker" de Batman, os aclaráris con agua templadita. Sin más. No hay waterproof ni base de maquillaje que se le resista. Es apto para ojos y rostro y os doy mi palabra: ni escuece, ni deja la piel seca.
La primera caja me duró dos meses, o sea, mucho menos de lo previsto, pero evidentemente fue por mi mala cabeza, ya que estaba acostumbrada a emplear grandes cantidades de crema desmaquillante para acabar con el último resto de máscara de pestañas o maquillaje.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando descubrí que en efecto, con muy poco producto bastaba. Y eso por no hablar del tiempo que te ahorras desmaquillándote, porque hay que ver qué pereza da llegar a casa pintada como una puerta y empezar con una toallita "para quitarte lo gordo", luego un limpiador específico para ojos, otro para el resto de la cara, después un jabón...pufff...11 minutos MÍ-NI-MO. Con este bálsamo, no. Solo necesitas un producto y tardas lo que tardarías en enjabonarte y aclararte las manos.
¿Ydónde está la trampa? os preguntaréis...¿qué es lo malo?...pues en mi humilde opinión, lo malo es que sólo puedes comprarlo, o a través de Internet , o en el Corte Inglés, porque al parecer el señor Isidoro Alvarez se ha quedado con la exclusiva de ciertos productos.
Lo que sí encontraréis en cualquier perfumería es el aceite desmaquillante o la leche limpiadora de "Take the day off"...y NO ES LO MISMO...Pero bueno, para gustos, los colores.
Y no, ni me llevo comisión ni Clinique me hace descuento por hablaros de este productazo Sólo quería compartir con mis cuarentonas/cuarentañeras un descubrimiento que a mi, al menos, me ha hecho muy feliz. Ya me contaréis.

viernes, 8 de febrero de 2013

SAN VALENTÍN ES COSA DE NIÑOS

Queridas cuarentonas/cuarentañeras...¡se acerca San Valentín! Y no me refiero a la versión "walking dead" del sacerdote que fue martirizado por empeñarse en celebrar en secreto matrimonios de jóvenes enamorados. Noooo. Al pobre cura le dejamos descansar.
Me refiero al 14 de febrero, esa fecha que de pequeña adoré, de adolescente disfruté, de jovencita olvidé, a los treinta aborrecí...y que a los cuarenta cobró un nuevo significado para mi. Os cuento.

Era una niña y el término novio/ligue/marido no entraba en mi vida, pero yo, romántica de pro, soñadora incorregible y ferviente devota de las leyendas de amor, ya vivía cada San Valentín con toda intensidad. Recuerdo lo nerviosita que me ponía cuando sonaba el timbre de la puerta y el repartidor de turno llegaba disfrazado de ramo de rosas. Disfrazado, literalmente. Porque ¡hay que ver los pedazo de ramos de flores que mandaba mi padre! Conservo esa imagen grabada a fuego; mi madre haciéndose la sorprendida al abrir la puerta mientras susurraba un "qué raro, ¿quién será?"...(ja, como si no lo supiese), mi madre abriendo el sobre, mi madre leyendo la tarjeta , mi madre sufriendo una hemorragia de endorfinas...mi madre feliz. Y yo dando saltos a su alrededor...¿quién es, mami?, ¿quién te manda flores?, ¿qué pone en la tarjeta?...(ja, como si no lo supiese). Por cierto que nunca entendí por qué si mi padre llegaba a casa dos horas después no era él quien llevaba el ramo en persona....en fin, esas cosas que pensaba yo. Pero lo bueno venía después;  cuando mi padre, tan guapo, tan joven, entraba por la puerta y mi madre, tan guapa, tan joven, se colgaba de su cuello. Claro que aún no os he dicho que mis padres son la pareja más enamorada que ha habido en los últimos mil años.
Y así crecí, presenciando aquellos momentazos de amor, creyendo que "eso" era la normal...y soñando con tener 14 años para que "eso" me pasara a mí. Pero ¡ay! ¡sorpresas te da la vida!
Yo, romántica de pro, soñadora incorregible y ferviente devota de las leyendas de amor, acabé admitiendo que en realidad el día de San Valentín era tan corriente como cualquier otro..sin una tarjeta en la cajonera, sin un beso, sin sorpresas...sin flores. A ver, ¡que lo de menos era estar enamorada! Lo importante era constatar de algún modo que esa magia que se respiraba en mi casa podía colarse también por la ventana del colegio. Y NO. Nunca se coló ni por la ventana del colegio, ni por la de la Facultad, ni por la del trabajo, ni por la del coche...Y con ésto no quiero decir que mis parejas no me quisieran/amaran/desearan/mimaran...¡ni mucho menos! Pero ese Día de los Enamorados que tantas veces visualicé lleno de amor, bombones, tarjetas y flores...nunca llegó. Al menos como yo imaginaba.
Y claro, empecé a militar en el partido de las que dicen "menuda chorrada San Valentín",  "pero si ésto del Día de los Enamorados es puro marketing", o "¿cóoooomo que si voy a regalarle algo a mi pareja?". En fin, puro desencanto...ayyyy!¿dónde había quedado mi romanticismo?
Es más; el hecho de saber que el 14 de febrero fuera el Día de los Enamorados en los países anglosajones y el Día del Amor y la Amistad en Latinoamérica...mmmm....como que le quitaba "colorinchi" al asunto.
Y de repente un 14 de febrero pasó algo que lo cambió todo. Fue ésto:


Así de simple. Así de sencillo. Aquel 14 de febrero mi hijo me despertó con un "feliz San Valentín, mami. Te quiero". Y aquella tarjeta llena de manchas de fruta o de vete-tú-a-saber-qué no fue lo mejor. Nooo. Lo mejor fue descubrir que él sí había vivido los preparativos de ese día con ansiedad, que había resistido como un jabato la tentación de darme su regalo antes de tiempo....que él, con sus cuatro añitos, estaba paladeando las mieles del Día de los Enamorados como yo lo hice cuando era pequeña. En otras palabras, que San Valentín era cosa de niños.




 Él no esperaba que nadie llamara a la puerta con un ramo de flores gigante, pero sí tenía claras dos cosas: que era un día especial y que estaba "enamorado" de mí. Todo un regalo, sí señor.
Así que a mis 43 primaveras ya no me planteo si el 14 de febrero es el Día de los Enamorados. Eso sí, el próximo jueves me encomendaré a San Valentín para pedirle dos cosas: que mi madre siga sufriendo una hemorragia de endorfinas cuando mi padre le regale flores y que mis hijos me recuerden un año más que soy la mujer de su vida.